El Camino Vasco

El Camino Vasco, con sus características flechas amarillas como guía, supone adentrarse en el interior de las provincias del norte de España, donde pasamos al atravesarlas por distintas vegetaciones, paisajes, costumbres y culturas.

Una ruta de montaña corta pero intensa

Comenzando en Irún, una de las ciudades con mayor confluencia de peregrinos debido a que es un punto de unión de varios caminos, ponemos rumbo a Santiago durante 8 etapas (es uno de los caminos con menor cantidad) donde iremos salvando distintos desniveles y recorriendo sierras y montañas admirando paisajes de intenso verde que seguro llenarán a los peregrinos de paz cuando paren a descansar. Este camino acaba convirtiéndose en Vasco—Francés, ya que en el punto de Santo Domingo de la Calzada acaba uniéndose a la otra ruta.El número de albergues aquí no es muy elevado, teniendo dos de media por cada etapa, pero bien es cierto que es un camino menos transitado que otros como el francés, por lo que este hecho no supondrá ninguna dificultad real.Si bien este camino es corto, tiene la dificultad de la altura que hay que salvar en muchas etapas que acaban haciendo mella física, por lo que no hay que confiarse e ir preparado para un reto deportivo importante.

Patrimonio cultural

El medievo estará muy presente durante todo El Camino, ya que podremos encontrar muchísimas iglesias, monasterios y otros edificios en cada una de las pequeñas localidades con las que nos toparemos, normalmente del siglo XV o XVI en su gran mayoría. Por lo general, no nos faltarán trozos de historia por ver en este camino, ya que su antigüedad data del siglo X y pese a su menor popularidad en los últimos tiempos